Proyecto pastoral

…Los cristianos insistimos en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos mutuamente a llevar las cargas… Nº 67.

Evangelii Gaudium. Papa Francisco

El Colegio Nuestra Madre del Buen Consejo, fiel a su ideario católico – agustiniano, busca encarecidamente, ofertar a sus alumn@s un marco posible y viable de reflexión, acercamiento y conocimiento del Hecho Religioso, como parte importantísima en el crecimiento y madurez de los jóvenes. Es esta una dimensión, la espiritual, que vertebra actitudes en la vida y para la vida. Por eso, el Departamento, compuesto por religiosos y profesores de todas las etapas, pretende potenciar la formación religiosa sin relegarla únicamente a la clase de religión.

El Departamento es el encargado de programar, realizar y evaluar todas las actividades religiosas del Centro. Su cometido en la marcha académica del Colegio ha de ser nuclear y vital para dar vida, efectivamente, a lo que nos proponemos transmitir a las nuevas generaciones que en su día, también hoy, han decidido formar parte de la educación agustiniana.

Objetivos generales del Departamento

 I.    Sensibilizar a toda la Comunidad Educativa: padres, profesores y alumnos, sobre la importancia de la fe cristiana en nuestra cultura y en nuestra sociedad.


 
II.    Coordinar, programar y evaluar la Enseñanza de la Religión Católica.


 III.   
Dar a conocer de una forma atractiva y atrayente la visión agustiniana de la fe, del cristianismo y de la Iglesia.


 IV.   
Proponer un LEMA cada curso sobre el que giren todas las actividades del Centro, trabajando en coordinación con la Dirección, los diferentes Departamentos y los tutores.


 
V.    Elaborar una programación anual de las diferentes actividades llevadas a cabo por el Departamento.

 

 

 

CURSO 2022-2023

Lema: LEVÁNTETE Y CAMINEMOS.

CONTEXTO Y OBJETIVOS.

La celebración de la JMJ en Lisboa en agosto de 2023, con la presencia del Papa Francisco es un acontecimiento eclesial que une nuestras miradas y nos invita a prepararnos a lo largo de los meses previos. Especialmente a los jóvenes; pero todos podemos crecer en esta propuesta e itinerario en el que María es nuestro modelo. “María se levantó y partió sin demora” (Lc. 1,39). Se levantó y partió para servir. Antes había dado su “Sí” al plan de Dios. Disponibilidad y misión. Con esta luz, en este curso pastoral nos proponemos:

  • Ponernos en marcha con opciones concretas de servicio en todas nuestras comunidades.

La Iglesia entera está en proceso sinodal con las diferentes etapas que se desarrollan hasta octubre de 2023. Comunión, participación y misión, con todo lo que implican, tienen que seguir siendo las dinámicas comunes de nuestra práctica pastoral a lo largo de este curso. Abiertos a la acción del Espíritu Santo para caminar juntos con toda la Iglesia. ¡CAMINEMOS JUNTOS!. Nos proponemos este curso:

  • Participar como comunidad y como signo de fraternidad y misión en las actividades propuestas en el calendario pastoral de la Provincia.

El contexto mundial, en distintos lugares y desde distintas perspectivas plantea a la humanidad entera el desafío de la paz. “Hacen falta caminos de paz que lleven a cicatrizar las heridas, se necesitan artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia”. Señala el Papa Francisco en Fratelli Tutti (n.225). La verdad, la justicia y la misericordia son pilares de esa paz deseada (Cfr. FT, 227). Las búsquedas comunes, superar lo que nos divide, el diálogo, el perdón.....son esos procesos de sanación que construyen la paz. Levantarnos y caminar juntos como artesanos de paz. Nos proponemos:

  • Implicarnos en los proyectos de desarrollo asignados desde la Provincia a nuestras comunidades como forma de luchar contra las desigualdades que generan tensión y violencia.

La pastoral de la Iglesia, dado que es claramente vocacional, nos anima a seguir promoviendo “comunidades vocacionales” que, basadas en la fe, la oración, la vida compartida, el trabajo en equipo, la apertura, acogida y acompañamiento, vivan en actitud de permanente renovación. El Señor nos podría decir perfectamente estas palabras: “Levántate y anda” (cf. Mc 2,1-12). Esto, sin duda, nos ayudará a anunciar a Jesucristo en todo momento y a facilitar la acción de su Espíritu, que sigue suscitando vocaciones, entre otras, a la vida consagrada agustiniana. Siguiendo el mensaje del Papa en la JMJ diocesana de 2020, transmitamos a los jóvenes: “Levántate, sueña y arriésgate” caminando de manera comprometida hacia la santidad. Nos comprometemos:

  • Conseguir que toda nuestra acción pastoral tenga un trasfondo vocacional, que se visibilice por medio de la implicación personal y comunitaria de todos a través de una actitud de apertura, acogida y acompañamiento, especialmente a los jóvenes.

JUSTIFICACIÓN, FUNDAMENTACIÓN, LÍNEAS DE ACCIÓN:

Levantarnos y caminar juntos. Pero no de cualquier manera. Los objetivos englobados en el contexto que hemos presentado son una invitación a poner en marcha la actividad pastoral en cada comunidad. Y hacerlo con unas determinadas orientaciones. En cada lugar con sus propias particularidades, pero unidos en unas opciones de fondo y unas características comunes en la pastoral que nos hacen parte de una misma familia: la familia agustiniana que se concreta para nosotros en la Provincia San Juan de Sahagún.

Para el curso 2022-2023, desde el Plan de Pastoral de la Provincia aprobado en nuestro primer Capítulo Ordinario (septiembre 2021) proponemos estos puntos de fundamentación y líneas de acción:

  • En el amplio escenario de la evangelización nos hacemos presentes los religiosos con la aportación de nuestra diversidad de carismas, nuestra multiplicidad de presencias y estilos diferentes de vida. También los agustinos con su identidad propia basada en estos cuatro pilares: la interioridad, la comunidad, la pobreza, y la eclesialidad. Asentados en estos cimientos nuestra vida debe ser un testimonio de santidad, de encarnación del espíritu de las bienaventuranzas y de servicio a la humanidad.

  • La apertura de la misión evangelizadora a todas las necesidades humanas, tanto materiales como espirituales. Es decir, el imperativo de la caridad como exigencia de evangelización. “Lo que más oculta hoy el rostro de Dios es la profunda injusticia que reina en el mundo. Si no luchamos contra ella y no nos ponemos del lado de las víctimas, colaboramos al actual ocultamiento de Dios.

  • Una pastoral “sin Jesucristo” está llamada a la esterilidad, lo mismo que una pastoral que no sea donación y confesión de uno mismo. Nos dice el Papa Francisco: “La vida se acrecienta dándola y se debilita en el aislamiento y la comodidad. De hecho, los que más disfrutan de la vida son los que dejan la seguridad de la orilla y se apasionan en la misión de comunicar vida a los demás” (V Conferencia general del Espiscopado Latinoamericano y del Caribe, Documento de Aparecida, 360). (EG,10).

  • El evangelizador solo podrá transmitir una experiencia de Dios, si él mismo vive en su más íntima entraña esa misma experiencia.

  • Lo que llamamos transmisión de la fe no consiste en la entrega de un depósito de valores o de ideas, sino en hacer posible una experiencia. Un proceso que conduce a la acogida personal del Misterio que se aloja dentro de uno mismo, que nos habita y sostiene. Transmitir la fe es, fundamentalmente, provocar en la persona ese viaje agustiniano a la interioridad para el encuentro con el Dios que es más íntimo que la propia intimidad (Confesiones 3,6,11).

  • Primado de Jesucristo: El cristiano, y por tanto toda comunidad cristiana, se identifica como seguidor de Jesucristo. Él es “la salvación enviada por Dios” (Comentario al Salmo 49,31) que nos revela al Padre y nos convoca a la fraternidad. “Él es la fuente de la vida: acércate, bebe y vive; es la luz: acércate posesiónate de ella y ve. Si Él no te inunda, te secarás” (Sermón 284,1). Recuperar el lugar central de Cristo en la evangelización y en la catequesis, no es otra cosa que un retorno a la auténtica dimensión del anuncio cristiano. Hay un camino de acceso a Jesucristo: el camino del seguimiento. En palabras gráficas de San Agustín, “andar por las huellas de Cristo” (Sermón 304,3).

  • Convocados a la conversión: La rutina y el conservadurismo cerrado son un pecado personal y pastoral, porque, así como hay un “pecado social”, hay también un “pecado pastoral”. “Espero que todas las comunidades procuren poner los medios necesarios para avanzar en el camino de una conversión pastoral y misionera que no puede dejar las cosas como están....Constituyámonos en todas las regiones de la tierra en un “estado permanente de misión” (EG,25). Este estado permanente de misión presupone un estado ininterrumpido de conversión.

  • Fomentando la comunión y la comunidad: Escribe San Agustín refiriéndose a la Iglesia: “Son diversas las funciones, pero una misma la vida (....) Cada uno realiza su función propia, pero todos viven la misma vida” (Sermón 267,4). Entender la Iglesia como Pueblo de Dios implica la concepción de una Iglesia toda ella corresponsable. La fraternidad bautismal y el sacerdocio común hacen de la comunidad cristiana una escuela de condiscípulos. San Agustín decía a sus fieles: “Oigamos en común, aprendamos en común como condiscípulos en la misma escuela del único maestro Jesucristo” (Sermón Guelf. 32,4). En la Iglesia no existe más que una misión y lo que es plural y admite diversidad de modelos son los servicios o ministerios. La teología acerca de la Iglesia que subraya el Vaticano II permite hablar de una vocación cristiana que hace de todos los bautizados testigos del Evangelio en el corazón del mundo.

  • Eclesial y misionera: Evangelizar no es un acto individual o de grupos aislados, sino un “acto aclesial” (EN,60), en el que todos estamos llamados a ser agentes de evangelización, cada uno según el don recibido (EN, 67-70). “La fuerza de la evangelización quedará muy debilitada si los que anuncian el Evangelio están divididos entre sí por tantas clases de rupturas...” (EN,77) Esta Iglesia – que es comunidad de amor y vida- no es para sí misma sino parea el mundo; la Iglesia es cuerpo y reflejo de Cristo “luz de los pueblos” (LG, 1). Es esencialmente misionera y todos en la Iglesia participamos según nuestra vocación propia en esta misión única y universal. Sin anuncio explícito, la fe pierde dinamismo misionero y acaba desapareciendo.

  • Comprometida con la justicia y la paz: Dos problemas  que pueden calificarse como un azote para la sociedad actual, son la injusticia y la violencia. La falta de justicia produce el hambre, la precariedad laboral y las desigualdades sociales, la falta de paz anula el precio y la dignidad de la vida humana. Una pastoral que se desentendiera del mundo quedaría flotando sobre las realidades terrenas y sería una pastoral desencarnada, ajena a la escena del acontecer diario. La misión del cristiano en el mundo es sembrar la esperanza que no falta, construir la ciudad de Dios con la fuerza de su amor que habita en nosotros y que es la gracia del Espíritu. Sin ayuda, no podemos curar la enfermedad que nos impide ser nosotros mismos, cumplir con decisión opciones de justicia, y nos vuelve esclavos de nuestro egoísmo y de los mecanismos de un mundo inspirado por la materia.

PARA TRABAJAR CADA MES.

  • SEPTIEMBRE: “LEVÁNTATE Y ACOGE”. ACOGIDA.

Levántate y caminemos acogiendo nuevas propuestas y discerniendo juntos iniciativas en los distintos ámbitos pastorales de las comunidades. Nos ponemos en marcha.

 

  • OCTUBRE: “LEVÁNTATE PARA LA MISIÓN”. MISIÓN.

LEVÁNTATE Y CAMINEMOS. Nos sumamos al mes misionero tomando conciencia de nuestro ser de bautizados y testigos de la Buena Noticia. Misioneros. Abiertos a la realidad de nuestro mundo y disponibles. Conocemos mejor las misiones de la Provincia.

  • NOVIEMBRE: “LEVÁNTATE, TE LLAMAN”. VOCACIÓN.

LEVÁNTATE, CUESTIÓNATE Y RESPONDE. ¿Cuál es el sueño de Dios para cada uno de nosotros?. Conocemos mejor la realidad de los agustinos y de la Orden de San Agustín.

  • DICIEMBRE: “LEVÁNTATE, JESÚS VIENE”. ADVIENTO-NAVIDAD.

LEVÁNTATE, ABRE TU CORAZÓN, CAMINEMOS DE SU MANO. Profundizar en nuestra opción por Dios encarnado en la historia para caminar en su seguimiento.

  • ENERO: “LEVÁNTATE, CONSTRUYE LA PAZ”. PAZ

LEVÁNTATE, CONSTRUYAMOS LA PAZ. Apostamos por la verdad, el diálogo, el perdón....Artesanos de paz.

  • FEBRERO: “LEVÁNTATE POR LA JUSTICIA”. FRATERNIDAD Y JUSTICIA.

LEVÁNTATE, CAMINEMOS EN LA FRATERNIDAD Y LA JUSTICIA. Nos dejamos cuestionar por las realidades de injusticia y juntos buscamos respuestas de fraternidad.

  • MARZO: “LEVÁNTATE Y FÓRMATE”. TESTIMONIO.

SER TESTIGOS CUALIFICADOS. Conocemos los fundamentos de nuestra fe para comunicarlos con el testimonio y la palabra.

 

 

  • ABRIL: “LEVÁNTATE Y CONVIÉRTETE”. CONVERSIÓN.

LEVÁNTATE Y CAMINEMOS EN EL AMOR DE DIOS. Aceptamos la llamada del evangelio a cambiar, a crecer. Celebramos con fe honda los misterios de la Pascua.

  • MAYO: “CON MARÍA, LEVÁNTATE”. MARÍA.

LEVÁNTATE Y CAMINEMOS DE LA MANO DE MARTÍA. Nos ponemos en camino, sin demora. Para servir.

  • JUNIO: “LEVÁNTATE, SIGUE CAMINANDO”. FINAL DE CURSO.

LEVÁNTATE Y SIGAMOS CAMINANDO. Un camino que no termina. Recapitulamos y miramos hacia adelante. En verano seguimos caminando.